El enigma del acero

On August 27, 2010, in El bardo del ábaco, by davinci

Algunos recordaréis la película “Conan el bárbaro”, adaptación libre del personaje de Robert E. Howard. En el arranque de la historia, el padre de Conan le explica una idea que fascina a los habitantes de la Era Hiborea: el enigma del acero. Todos los niños crecen con ella dando vueltas en la cabeza. ¿Cuál es el enigma del acero? En una escena clásica, mediando la película, el magnífico James Earl Jones, en su papel del brujo serpiente Thulsa Doom, pregunta a Conan por dicho enigma. ¿Quieres conocerlo?… yo te diré el secreto: el acero no es poderoso; la carne es poderosa. ¿Qué es la espada comparada con el brazo que la esgrime?

La parábola es catártica, pese a su sencillez, y constituye el corazón de toda la película.

En estos tiempos que nos tocan, muchos siglos después de aquella era de suma aventura, seguimos emperrados en buscar el enigma del acero allí donde no está. Ha cambiado sutilmente el vehículo, que ahora es algo más ruidoso y colorido, pero también han cambiado los mecanismos de poder social, luego seguimos estancados en el mismo punto. Pequeños gadgets que, a lo sumo, deberían resolver rutinas sin sentido, se transforman en un fin en sí mismos y crean toda una plétora de nuevas necesidades y automatismos conductuales. La complejidad de la jerga que llevan asociada fascina a los usuarios, que han olvidado hace tiempo su carácter de herramienta.

A la vista de todo ello, me vienen a la mente las palabras de Thulsa Doom, y la expresión de Conan observándose la mano, comprendiendo el enigma del acero. No luches para seguir luchando. ¿Has olvidado lo que perseguías?